Luis García Berlanga
Me encontraba yo leyendo un artículo de Rubén Lardín en la revista “Cinemanía” acerca de sus impresiones sobre el cine español cuando me sorprendí a mi mismo con una sonrisa en la cara. Solo una palabra vino a mi mente: “Berlanga”. Cientos de secuencias regresan a mi recuerdo más o menos nítidas pero inconfundibles. Fernando Fernan-Gómez lanzando juramentos, rompiendo focos y siendo romántico a la vez. A Pepe Isbert disfrazando a todo un pueblo castellano de guisa andaluza. A este último imitando a un santo, trabajando de verdugo, en fin… Isbert. También Alfredo Landa como Brigada republicano cambiando tabaco por papel a un oficial Franquista en plena guerra civil, etc.
Sin duda tiene mérito que hoy en día sigamos sonriendo con sus películas a pesar de las fuertes censuras que sometía el régimen franquista a los medios de comunicación. Pero Berlanga era el maestro de la sutileza, y por eso ha pasado a la historia del cine. Todas sus comedias, género más cultivado por Berlanga, suelen tener de fondo cierta crítica a la sociedad española del momento. Pueblos beatos, personajes cobardes, guerras apátridas…
La obra de Berlanga consta de 16 películas de las cuales puedo presumir de haber visto 11 de ellas, y algún día lograré verlas todas pero ¡es que hay tanto por ver! Me gustaría revisionarlas y hacer un análisis profundo de su obra, pero lo voy a dejar en una pequeña orientación acudiendo al recuerdo y que cada persona elija lo que quiera ver.
Para comenzar “Esa pareja feliz” (1951) que Berlanga dirigió junto a Bardem (quien se resiste a tal equipo) Y para más inri la actuación de un joven Fernando Fernan-Gómez que nada tiene que envidiar a “La colmena”. Al actor le veremos trabajando de electricista en un estudio de cine, mandando a todo el mundo a la mierda rompiendo un foco. Eligiendo una secuencia, me quedo con la última de la pareja en el parque.
Un año después Berlanga realiza una de sus obras más nostálgicas del cine español, que no podría ser otra que “Bienvenido Mister Marshal!” (1952). Extraordinaria dirección y ambientación. La presentación del pueblo y sus costumbres solo superable por “Plaza mayor” de su coetáneo Bardem. ¿Qué voy a decir de esta obra? Nunca otra película logró que la frase “Que vienen los americanos” sonara de tal manera. Imprescindible.
¿Y si nombro la existencia de un Miyagui americano en la costa española? Pues hablaría de Edmund Gwenn. “Calabuch” 1956. Un ingeniero atómico americano refugiado en Peñíscola: nada que ver con los turistas abuelotes de la actualidad. El americano descubre la cultura española en el litoral mediterráneo. Película entretenida y nostálgica, muy recomendable. ¿Alguien habló de festival de Peñiscola? Suelen rendir tributo a la película en dicho festival.
Las siguentes tres obras de Berlanga corresponden a mi parecer a su mejor momento. “Los jueves, milagro” “Plácido” y “El verdugo”. Tres obras maestras de las que poco puedo decir aparte de “Verlas ya!” Además de ser las tres muy divertidas, es donde más eco hace esa picardía del director de criticar con sutileza. La beatería en la primera, la hipocresía en la segunda y la cobardía en la tercera. Podría comentarlas más y separadamente pero insisto, hay que verlas. Pepe Isbert al 100%.
En 1954 “Vivan los novios” muestra como el litoral español va cambiando las costumbres de la gente con la llegada del “boom turístico”. La verdad que ésta película la tengo un poco olvidada en mi recuerdo, sin embargo persiste en mí la última secuencia picada de un grupo de gente andando en forma de escarabajo (¿hablaba de sutileza para escapar de la censura?)
La siguiente obra que realizó fue “Tamaño natural” (1973) de la cual no puedo opinar mucho puesto que las tres veces que la intente ver me quede dormido, pero insisto que a lo mejor no es mala obra. La tengo que visionar en condiciones.
“La escopeta nacional”, “Patrimonio nacional” y “Nacional III” forman una trilogía protagonizada por Luís Escobar y que aún tengo pendientes de ver. Así que por ahora no puedo decir nada de ellas.
“La vaquilla” (1985) es el único trabajo en el que Berlanga trabaja con Alfredo Landa. Una película sobre el absurdo de la guerra civil española con el toque humorístico típico de Berlanga y Alfredo Landa. Una película que a pesar de no ser una gran obra, te entretiene.
Tanto tiempo haciendo cine es lógico que el cine de Berlanga empezará a decaer. Las últimas tres películas son obras flojitas aunque alguna como “Moros y cristianos” se permite ver bien. “Todos a la cárcel” me pasó algo parecido a la de “Tamaño natural” no guardo muy bien recuerdo. Y su última película “Paris-Tombuctú” no la e visto.
Para acabar es obligado mencionar que Berlanga casi nunca trabajo solo, hubo una importante figura en la mayoría de sus film que le acompaño en su labor creativa: Rafael Azcona. Él era guionista del cineasta y sería injusto reconocer solo al director en estas películas en las que el guionista tenía que esquivar tantas censuras.
Para curarme en salud, reconozco la falta de rigor y de “tocar” poco el tema pero es que lo he trabajado todo en base al recuerdo.




